Buscando tu
Verdadera “ID”
Definición
Una sociedad con individuos constantemente identificados, como la planteada en la película Minority Report de Steven Spielberg, puede que no esté tan lejano como nos gustaría. Al menos como consumidores.
Porque para las marcas se abre una oportunidad tremenda para dejar de basar sus acciones en identidades probabilísticas, para pasar a una identidad determinista.
Y los beneficiados pueden ser ambos. Dejaríamos atrás una publicidad en la que asumes que tus potenciales clientes son usuarios de determinadas plataformas o espacios (online u offline), a otra en la que sabes que encajan a la perfección.
Editores y anunciantes trabajan para establecer una única identificación (ID), de tal manera que el usuario pueda ser reconocido cada vez que interactúe dentro del ecosistema común, sea digital o físico.
Pero hay que marcar unas reglas, y todos los actores se mueven para conseguir un acuerdo de consenso.
Casos de uso
El factor de aleatoriedad que mencionamos antes no es tal, al menos en mercados maduros como el nuestro. Pero lo que sí está claro es que conocer fehacientemente la identidad de nuestro cliente puede llevarnos al éxito de ventas y la eficacia en marketing.
Caso #01
Amazon Go, la nueva propuesta de tienda física de Amazon, establece que los compradores se identifiquen al entrar, para así poder facturar la compra sin parar al salir. Lo interesante además es el cross-selling con otro tipo de servicios.
Caso #02
Uber, la startup que ha revolucionado el modo de viajar, también lo tiene claro. Su última versión puede conectarse al calendario de los usuarios para detectar determinadas necesidades de transporte, anticipándose a la petición del cliente.
Caso #03
La banca también ha abrazado este concepto. El BBVA permite a los clientes abrir cuentas corrientes con un selfie y confirmar compras vía reconocimiento de voz a través del móvil.
Oportunidades
Basarse en perfiles biométricos aporta ventajas en ambos lados. Al fin y al cabo que nuestro camarero sepa cómo nos gusta el café nos ahorra escuchar la carta todos los días.
- Un mismo ID nos permite disponer de más datos de nuestros clientes e incrementar el conocimiento que tenemos de cada uno de ellos.
- Esto nos lleva a poder personalizar y contextualizar las experiencias, mensajes, productos y servicios ofertados.
- Podemos anticiparnos a los movimientos necesarios para satisfacer sus necesidades. E incluso a prever necesidades que aún no saben que tendrán.
- Y un beneficio muy en auge ante el creciente cibercrimen: un ID único incrementa la seguridad y previene fraudes en los procesos de pago, especialmente móviles.
A tener en cuenta…
- Aprovecha de los datos de los que dispones para personalizar el mensaje que quieres transmitir a tus clientes. Te agradecerán el traje a medida.
- Gestionar un poder como el acceso a estos datos implica una gran responsabilidad. Los consumidores deben percibir la ventaja de cambiar su nivel de privacidad.
- Invierte en seguridad y recursos para gestionar adecuadamente todos estos datos. Tus sistemas deben ser ágiles y a la vez robustos.












